Louise Bourgeois
A lo largo de una carrera que abarca casi seis décadas, Bourgeois ha ido creando un corpus de obra rico y siempre innovador que oscila entre la abstracción y la representación visceral de los estados psíquicos. Lo que confiere unidad a los miles de dibujos, instalaciones, ensayos escultóricos en mármol, madera, metal, escayola o látex de Bourgeois es un intenso sustrato emotivo que muestra algunas facetas de su historia personal al tiempo que encara el reto agridulce de ser un ser humano. En sus últimas obras explora la tensión entre estados anímicos diametralmente opuestos: agresión e impotencia, deseo y rechazo, terror y fortaleza.
El elegante bronce titulado Mamá (Maman), que forma parte de su reciente serie titulada Araña (Spider), es un paso más en el proyecto psicológico de Bourgeois. De acuerdo a la opinión de la artista, su elección de este insecto pone de manifiesto la duplicidad de la naturaleza de la maternidad: la araña utiliza la seda tanto para fabricar el capullo como para cazar a su presa. Esta Mamá gigantesca se sostiene ominosamente sobre unas patas que semejan arcos góticos y que funcionan al mismo tiempo como jaula y como guarida protectora de una bolsa llena de huevos que se encuentran peligrosamente adheridos a su abdomen. A través de esta exageración, Bourgeois pone de manifiesto el enorme poder, no de la araña en sí, sino de la respuesta emocional que suscita. A lo largo de la serie, que presenta como un homenaje a su madre, la artista evoca impulsos contradictorios.