Siguenos en:

Euskara   |   Español   |   English   |   Français

Inicio
Menú

En esta página, utilizamos cookies para aportarte una mejor experiencia de navegación y un servicio más personalizado. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información consultando nuestra Política de cookies

Sin título

Para 1947, Clyfford Still había comenzado a trabajar con el formato que perfeccionaría y en el que profundizaría durante toda su trayectoria artística, un amplio campo de colores aplicados de forma brusca con espátulas de pintor. Still liberó el color del diseño ilusorio,dejando que grandes zonas tonales ininterrumpidas se entrelazaran en la planicidad del lienzo. Prescindía de los colores típicamente "bellos" en favor de matices más inquietantes para crear impresiones perturbadoras. Aunque Still menospreciaba la categorización, sus lienzos expansivos, dominados por dentados campos de color, influyeron a los artistas del Expresionismo Abstracto —grupo con el que solía asociarse—, especialmente a Barnett Newman y Mark Rothko, que compartieron su interés por lo sublime metafísico. Estos artistas creían que una pintura podía expresar un significado sin referirse a nada que no fueran sus cualidades materiales e informales inherentes. En lugar de captar una representación realista del mundo en sus pinturas abstractas, Still trataba de crear una experiencia trascendental que fuera puramente visual e imposible de describir con palabras.

Still defendía firmemente lo que él consideraba ideales especialmente americanos como la libertad e individualidad, y estos se plasmaron en sus pinturas y en su trayectoria artística. Aunque le dedicaron exposiciones individuales en el museo/galería Art of This Century, de Peggy Guggenheim, en 1946, y en la Galería de Betty Parsons en 1947, despreciaba los aspectos comerciales del mundo del arte y se distanció cada vez más de la floreciente Escuela de Nueva York, hasta el punto que rehusó exponer entre 1952 y 1958. Still pintó Sin título después de abandonar para siempre Nueva York y optar por el aislamiento en una granja de la Maryland rural en 1961. La obra destaca por su lienzo prácticamente desnudo, que confiere a la pieza una luminosidad general, y su insistente verticalidad —la línea roja de 2,5 metros de alto, así como las formas ocres, parecen elevarse y romper los límites de cualquier estructura cerrada—. Sin título utiliza una espartana economía de medios para sugerir ilimitadas energías. Como observó escuetamente Still: "Las mejores obras suelen ser aquellas que tienen el menor número de elementos y los más sencillos: cuadros que resultan casi obvios hasta que los contemplas con algo más de detenimiento y empiezan a pasar cosas"[1].

Nota:
1. Clyfford Still, citado en Thomas Albright, "The Painted Flame", Horizon, 22, noviembre de 1979, pág. 33.

Fuentes:
Joan Young, "Clyfford Still", en Nancy Spector (ed.), Guggenheim Museum Collection: A to Z, Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, 2009.

David Anfam, "Clyfford Still", en Colección del Museo Guggenheim Bilbao, Museo Guggenheim Bilbao, TF Editores, Bilbao/Madrid, 2009.

Clyfford Still

Sin título, 1964

Óleo sobre lienzo

259 x 222 cm

Guggenheim Bilbao Museoa

×