Siguenos en:

Euskara   |   Español   |   English   |   Français

Inicio
Menú

En esta página, utilizamos cookies para aportarte una mejor experiencia de navegación y un servicio más personalizado. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información consultando nuestra Política de cookies

¿Cómo te vas a comportar? Un gato de cocina habla

La obra de Liam Gillick, que se inspira en el Arte Conceptual y el Minimalismo y los reinterpreta, no se limita a una forma específica de práctica artística, sino que se ve influida por las variadas actividades del artista como crítico, escritor, diseñador, comisario, cineasta, profesor y artista visual. Todas estas disciplinas inspiran su obra, que se entiende mejor como grupos de ideas con múltiples capas o facetas que como objetos individuales.

En 1989, Gillick montó su primera exposición individual, 84 Diagrams, en la Karsten Schubert Gallery de Londres, donde presentó una serie de dibujos para edificios de estilo moderno tardío que eran intencionadamente defectuosos o inviables como arquitectura. El artista, interesado en la "posibilidad de trabajar rápido y de procesar las ideas con rapidez", utilizaba un programa informático para obtener resultados en una época en la que dichos programas empezaban a ser accesibles para el público en general [1]. Al año siguiente, Gillick comenzó a trabajar con el artista y escritor Henry Bond en una serie titulada Documentos (Documents). Para este proyecto, los artistas funcionaron como un equipo de noticias, trabajaron a través de una asociación de prensa británica y asistían a eventos periodísticos (conferencias de prensa, sesiones fotográficas, etc.) como reporteros o fotógrafos. No obstante, las obras resultantes, cada una de las cuales consistía en una fotografía enmarcada y un panel con texto, y que a veces iban acompañadas de una grabación de audio, tenían poco que ver con el periodismo. Gillick ha dicho: "Para mí, lo más interesante era cambiar constantemente entre el rol del artista y la persona que no necesita un permiso cultural para participar en un discurso activado y que ha solido profesionalizar los límites"[2].

En 1992, Gillick comenzó a escribir la primera escena de un guion titulado McNamara, que posteriormente se utilizó para crear una película de animación sobre un acontecimiento ficticio. Pronto se convirtió en un "escenario", que el artista describe como "secuencia de posibilidades que muta constantemente". Y sigue diciendo: "Añade una porción de diferencia y los resultados se descontrolan, cambian el lugar de la acción y todo es diferente. Hay una distancia muy importante entre sociedades que basan su desarrollo en los escenarios y las que lo basan en la planificación"[3].

Esto representó un punto de inflexión en la obra artística de Gillick, ya que, por primera vez, la intención y el resultado eran independientes y el producto de sus investigaciones eran generadores, instrumentos o prototipos de ideas adicionales. Gillick explica: "Esto me permitió llegar a una situación en la que la obra no tenía que hacerlo todo, por así decirlo, en la que la obra podía existir en muchos niveles diferentes de importancia con relación a algunas ideas clave y el espectador podía aproximarse a la obra desde diferentes direcciones. Podía surgir a partir de un conjunto de ideas condensadas, a partir de los escenarios o del texto, o también a partir de las relaciones visuales y formales establecidas"[4].

En 2008, se encargó a Gillick la representación de Alemania en la Bienal de Venecia del año siguiente. El proyecto que presentó se titulaba ¿Cómo te vas a comportar? Un gato de cocina habla (How are you going to behave? A kitchen cat speaks, 2009). Un conjunto de cintas de plástico de colores caían sobre la puerta principal del pabellón alemán. Dentro, una sencilla cocina modular de pino creaba un contraste absoluto con lo imponente del edificio. El espacio representaba a la cocina Frankfurt, diseñada a mediados de los años veinte del siglo pasado por la arquitecta y activista anti-nazi Margarete Schütte-Lihotzky. Se instalaron unas diez mil cocinas Frankfurt, precursoras de la cocina moderna empotrada, en viviendas sociales de Frankfurt a finales de dicha década. En la instalación de Gillick, había un gato disecado sentado encima de uno de los armarios que parecía hablar adoptando la voz del artista, lo que permitía a Gillick introducir un elemento narrativo sin sugerir una presencia sobrenatural o espiritual. Se le ocurrió la idea después de pasar meses sentado en su cocina, un estudio improvisado, con el gato de su hijo, que intentaba distraerle constantemente. ¿Cómo te vas a comportar? Un gato de cocina habla fue presentada en el Kunst- und Ausstellungshalle der Bundesrepublik Deutschland de Bonn en 2010 y, en 2011, se incorporó a la Colección del Museo Guggenheim Bilbao.

1. Hans Ulrich Obrist, entrevista con Liam Gillick, Domus, octubre de 2006, p. 111
2. Ibíd., p. 113.
3. Liam Gillick, Prevision: Should the Future Help the Past? ARC Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris, París, 1998.
4. Obrist, entrevista con Gillick, p. 117.

Liam Gillick

¿Cómo te vas a comportar? Un gato de cocina habla (How are you going to behave? A kitchen cat speaks), 2009

Madera, lámparas, gato disecado, texto, cortinilla, reproductor de MP3

Dimensiones variables

Guggenheim Bilbao Museoa
Donación del artista, con la generosa colaboración de Casey Kaplan Gallery, Nueva York y Esther Schipper, Berlín

×