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Círculo de Bilbao

Para crear sus obras, Richard Long camina durante días o semanas, recorriendo grandes distancias por tierras agrestes. La campiña de Inglaterra, Irlanda o Escocia, las montañas de Nepal y Japón y las llanuras de África, México y Bolivia son algunos de los lugares por los que ha viajado. Documenta estos viajes mediante fotografías de grandes dimensiones con leyendas, mapas y listas de términos descriptivos, que se exponen como obras individuales. Mientras atraviesa a pie estos parajes, Long se asigna diferentes tareas, como la de seguir andando en línea absolutamente recta una distancia predeterminada, seguir un río hasta donde llegue, o recoger piedras para luego dejarlas caer de trecho en trecho por el camino. En el curso de sus viajes, también interactúa con el paisaje, creando sencillas esculturas realizadas con materiales de cada lugar y dejando de este modo un testimonio de su presencia. Estos círculos o líneas que forma mediante pisadas repetidas o composiciones de piedras, maderas arrastradas hasta la orilla o algas que va recogiendo, son disueltos por el viento, la lluvia o las mareas. De ese modo, el artista trata de negar el dominio del hombre sobre la naturaleza. Las fotografías de estas esculturas orgánicas son la única prueba que queda de su existencia después de los efectos de la erosión.

Tras estas caminatas, Long traslada sus profundas experiencias personales con la naturaleza a esculturas y dibujos realizados con barro, creados para espacios expositivos y colecciones particulares. Estas piezas, compuestas a base de sílex, pizarra, plumas, agujas de pino, palos y otros materiales rústicos, se convierten en metáforas de los caminos que ha recorrido. Las espirales, los círculos y las líneas (formas características con las que rubrica sus obras), si se prolongaran más allá de las paredes de la galería, dibujarían las distancias reales que ha cubierto el artista. Por lo tanto, las esculturas no son representaciones de la naturaleza en sí sino documentos estéticos del compromiso de Long con la Tierra y evocaciones poéticas de la belleza y la grandiosidad de la naturaleza.

Círculo de Bilbao (Bilbao Circle) fue una obra creada en 2000 para el Museo Guggenheim Bilbao. Está compuesta por piezas de pizarra de la histórica cantera de Delabole, un pueblo de Cornwall, que presume de ser la más antigua cantera de pizarra en funcionamiento de Inglaterra. Rodeando la escultura, el espectador puede revivir el deambular del propio artista. Vista desde arriba, la obra recuerda los misteriosos círculos que surgen en los sembrados o las formaciones prehistóricas como Stonehenge, que parecen indicar una intervención de otro mundo. El artista ha creado piezas relacionadas con antiguos lugares de Inglaterra, como el Gigante de Cerne Abbas, el Gran Hombre de Wilmington y Silbury Hill pero todas las obras de Long evocan un tiempo caracterizado por una relación más espiritual con la tierra.

Richard Long

Círculo de Bilbao (Bilbao Circle), 2000

Pizarra de Delabole

Diámetro 1.300 cm

Guggenheim Bilbao Museoa

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