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Borderline

20 de mayo, 2008 – 5 de octubre, 2008

En el mundo artístico neoyorquino cada vez más teórico de la década de 1960, la escultura adquiere preponderancia sobre la pintura, el concepto sobre el material y la idea sobre la cualidad sensorial. Los artistas asociados al Minimalismo emplearon una regularidad matemática no jerarquizada para componer formas geométricas angulosas y unitarias; demandando prístinas superficies monocromas por las que parece no haber pasado la mano del artista y que anuncian su condición de objetos autorreferenciales. Sin embargo, a partir de la década de 1970 los artistas del movimiento Posminimalista empezaron a expandir estos límites y se adentraron a explorar los procesos psíquicos y físicos implicados en la realización de la obra de arte, lo que les llevó a adoptar un nuevo enfoque en lo concerniente a la materialidad de los objetos y las condiciones en las que éstos fueron creados.

Las ocho pinturas y la escultura incluidas en Borderline subrayan el rumbo que tomaron artistas como Carl Andre, Robert Mangold, Agnes Martin, Robert Ryman y Richard Serra en aquél momento de transición, y hacen un especial hincapié en el uso de la línea como tropo formal.

Las obras mostradas forman parte de los excepcionales fondos de arte minimalista y posminimalista del la Colección del Solomon R. Guggenheim Museum y presentan la línea como base esencial de la forma artística.

Robert Mangold articula la superficie de sus cuadros con extrema economía, utilizando líneas rectas y curvas para crear formas geométricas irregulares que resaltan los soportes con forma.

Agnes Martin cubre sus lienzos de frágiles cuadrículas dibujadas con lápiz, a mano alzada, que se desvanecen hasta parecer pinturas monocromas a medida que el espectador se aleja de ellas. Estas cuadrículas, al igual que las formas geométricas de Mangold, subrayan el hecho de que los bordes de una obra de arte constituyen también una serie de líneas: la frontera entre la obra en sí y la pared sobre la que descansa.

Esos bordes son precisamente el objeto de interés tanto de Robert Ryman, cuyas pinturas monocromas blancas presentan sólo variaciones mínimas con respecto a la extensión de muro que se encuentra detrás, como de Richard Serra, cuyos paneles intensamente negros, montados sobre la pared sin marco, forman un abismo de percepción.

Por último, en el único ejemplo de escultura incluido en la muestra, Carl Andre configura con planchas de latón colocadas directamente sobre el suelo del Museo una larga hilera que divide en dos el espacio de la sala y constituye un límite que los visitantes se ven obligados a cruzar.

Richard Serra

Zadikians, 1974

Barra de óleo sobre lino

Dos partes: izquierda: 328 x 288 cm; derecha: 329 x 285 cm

Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York.
Colección Panza, 1991

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